Con el sol apenas asomándose por las majestuosas montañas de la sierra madre, una familia de  gélidas latitudes comienza una travesía en las pacificas aguas de la bahía de banderas, se dirigen al sur de la bahía , al paraíso escondido llamado las Caletas, su viaje no puede ser más ameno, cuidando que su experiencia sea placentera, trabajan diligentemente un pequeño grupo de hombres nacidos en la costa, tras el timón uno de los capitanes con mas horas  en altamar, su mirada vigilante observa el mar que ha sido la cuna de sus ancestros, y sus arrugas dejan ver la acción del sol , la sal y el trabajo duro a través de los años, sin embargo el y su tripulación  no pierden el sentido del humor y muestran siempre una sonrisa aperlada.

El desembarco es mágico, los sonidos de aves, y palmas mecidas por el viento crean una atmosfera mágica para esta pequeña familia, mientras papá se dirige al centro de buceo a explorar las maravillas de Neptuno, mamá disfruta de una sesión con un colaborador poco común, un lobo marino que hace las delicias de los niños, en el corazón de este bosque tropical, otros niños hacen amigos mientras atraviesan las instalaciones mediante tirolesas custodiadas por un selecto grupo de exploradoras que harán que los pequeños vivan su primer experiencia extrema,.

Los colores del mar, en contraste con el verdor del bosque crean un lienzo perfecto para que familias como esta se sientan inspiradas por la naturaleza.